
El célebre Jean-Georges Noverre, en recordación de cuyo nacimiento se celebra cada 29 de abril el día internacional de la danza, nunca estuvo en Cuba, pero el espíritu del arte al que consagró su vida encontró en la Isla ambiente propicio, alimento y cuna. El cubano es un pueblo que danza, se ha dicho muchas veces. Es danza la manera cadenciosa de caminar, la musicalidad del gesto, el acento alto que se ha hecho rutina. En una idiosincrasia tan marcada por lo sensual, por la expresividad y el ritmo, la danza ha devenido elemento natural. Mucho antes de que cuajara el ajiaco enjundioso de nuestra nacionalidad, la pasión por el baile y la música fusionó en la cultura de la Isla dos herencias: la española y la africana. La danza fue puente. El danzante resumía, muchas veces sin saberlo, las esencias de una manera de ser y sentir, iba dándole forma definitiva a la gestualidad de un pueblo. En el día internacional de la danza, felicitémonos.
Alicia Alonso, figura cimera de la danza en Cuba.
Alicia Alonso, figura cimera de la danza en Cuba.











