miércoles, 20 de mayo de 2009

Benedetti


Enfrentó la persecución, vivió las amargas horas del exilio, vio partir para siempre —víctimas de la opresión y el odio— a muchos amigos queridos, pero fue siempre el poeta de la alegría y el optimismo. Desafió al prejuicio y la falsa moral, habló del amor con todas sus letras; no creyó en buenas o malas palabras, sino en buenas o malas ideas; usó la pluma como arma, al servicio de sus convicciones; cultivó la modestia y la humildad: nunca se consideró el ser extraordinario que en definitiva fue. Su estilo diáfano y poderoso, poco dado a trasnochados barroquismos, otorgaba a sus historias un dinamismo y una fuerza avasalladores, pletóricos de esencial belleza. Fue el cronista de una ciudad ambivalente, su querida Montevideo: la ciudad palpable, que se puede recorrer en algunos de sus relatos y artículos, y la ciudad ideal, cuerpo de poema, la que se inventó en los largos años del exilio. La literatura fue su refugio, pero también su bandera. Nunca pudieron callarlo, se convirtió en el poeta de la lucha y el compromiso.
Mario Benedetti, escritor de América, genio de la lengua, ha muerto en Montevideo. Recibe ahora el homenaje de millones de hombres y mujeres, porque hizo de su vida un apostolado: por la belleza y la justicia. Su corazón enfermo ha dejado de latir, pero su poesía sigue viva. Mario Benedetti no callará nunca.

Mario Benedetti, escritor uruguayo (1920-2009).

viernes, 15 de mayo de 2009

Art decó en La Habana


En el variopinto panorama arquitectónico habanero destacan las líneas simétricas y espigadas del Art decó. Edificios de apartamentos u oficinas, centros comerciales, cines y teatros, casas de familia… aportan a la ciudad un toque geométrico, que contrasta con las líneas más onduladas de otros estilos arquitectónicos. Una Habana vertical, geométrica, elegante, testimonio en piedra de uno de los más importantes movimientos visuales del siglo XX.

Fachada del edificio del Teatro América. La Habana.

domingo, 10 de mayo de 2009

Estatuas ecuestres: Calixto García

Monumento al Mayor General Calixto García. Malecón y Avenida de los Presidentes, Vedado, La Habana.

Makarov


Teatro del Círculo presenta en la sala Tito Junco una nueva temporada de Makarov, de Edgar Estaco, bajo la dirección de Pedro Ángel Vera. Estamos ante un texto interesante, polémico y punzante, que combina con bastante acierto una dimensión metafórica con otra más “terrenal”. La exploración en ciertas zonas de la marginalidad –el submundo de prostitutas, proxenetas y otros personajes nocturnos- trasciende medias tintas y moralinas. Los personajes están en sentido general bien matizados, la trama central –que perfectamente podría ser la de una obra realista- le otorga consistencia al resto del entramado. La puesta, sin embargo, se regodea demasiado en “la poesía”, hasta el punto de resultar redundante. Mucho más convincente parece a la hora de contextualizar, de la mano de un humor sardónico que lejos de aligerar el dramatismo de la obra, lo hace más verosímil. La escenografía del maestro Eduardo Arocha destaca por su elocuente sencillez y plasticidad. Los actores están casi siempre a la altura de las circunstancias, especialmente Jorge Ferdecaz (siempre orgánico) y Ariel López, que protagoniza contundentemente uno de los pasajes más intensos de la obra. Makarov estará en cartelera durante todo el mes de mayo.

Pasaje de Makarov, por Teatro del Círculo. Sala Tito Junco, Centro Cultural B. Bretch.

Fachadas I


Detalle de la fachada del hotel Habana Libre.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Las lágrimas de Petra


Petra von Kant, famosísima diseñadora de modas, ha llegado a la madurez pletórica de éxitos y ávida de amor. Vive rodeada de lujos, en un ambiente muy chic. Sus amigos y sirvientes la adulan; la madre no se mete demasiado en su vida (siempre y cuando le dé dinero de cuando en cuando); la hija estudia lejos; nada afecta seriamente su tranquilidad, parece tenerlo todo resuelto. Pero aparece una vez más la pasión… en la persona de una joven inescrupulosa que quiere escalar a toda costa...
Este pudiera ser buen tema para un drama psicológico, una apasionada historia de amores y desamores, o una clásica pieza teatral. Las amargas lágrimas de Petra von Kant, que Teatro El Público repone en su sede habitual del Trianón, es todo eso a la vez, pero también es una comedia desternillante, gracias a la espectacular puesta en escena de Carlos Díaz, a su extraordinario sentido de la parodia, y a su agudísimo y cortante ingenio. Más que recomendable.

Pasajes de Las amargas lágrimas de Petra von Kant, espectáculo de la compañía El Público a partir del texto homónimo de Rainer Werner Fassbinder. Fotos: Jesús Camejo.

Remedios


Media mañana en San Juan de los Remedios, todavía no son las once de un día entre semana, un día igual que otro cualquiera; los niños en la escuela, los mayores en el trabajo o dentro de las casas, preparando el almuerzo, los perros dormitando a la sombra; poca gente en las calles, casi nadie en los amplios bancos del parque, la glorieta desierta, las iglesias cerradas… Media mañana en Remedios, mañana silenciosa de un jueves cualquiera, suave murmullo de las hojas de los árboles, sol inclemente que calienta las piedras y las rejas, frescor efímero de los portales, sinfonía de pájaros, calor pegajoso, cielo azul a ratos y a ratos cubierto de nubes grises, andar cansado de los viejos… Media mañana en Remedios. La vida transcurre lenta y serenamente. Desde hace siglos.

Parque de la ciudad de Remedios, Villa Clara, Cuba.