lunes, 26 de diciembre de 2011

casi

Danza Contemporánea de Cuba ha cerrado un año grande de trabajo este fin de semana en el Gran Teatro de La Habana, con el estreno mundial de casi, una coreografía del español Juan Kruz Dias de Garaio Esnaola en la que los bailarines son cuerpo, sonido, e incluso, escenografía. Ese elenco extraordinariamente capaz de la compañía asume las numerosas metáforas e invenciones del coreógrafo con una organicidad ejemplar, en un ejercicio interpretativo que trasciende el mero movimiento. Aquí, además de bailarines, tuvieron que ser actores y músicos. La puesta es casi “autosuficiente”, no precisa más que un escenario desnudo con unos pocos accesorios. Se suceden peripecias inquietantes, extraños procesos que se frustran antes de que alcancen su plenitud, jirones de realismo dramatizados con marcada beligerancia… Todo casi siempre en un ambiente sombrío, agresivo, que remarca el dramatismo. Una obra que sugiere mucho, pero que al mismo tiempo, nos deja estupefactos ante sus desvaríos.

Publicado en Trabajadores

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viernes, 23 de diciembre de 2011

Hay vampiros

Ponga atención a lo que dicen a su lado en el ómnibus, se va a asombrar. Ayer iba en la 58 y escuché esta conversación, sostenida por dos señores de aspecto muy respetable:
—Los vampiros atacan de tres maneras diferentes: muerden y matan de inmediato; muerden varias veces sin matarte; o muerden para convertirte en un vampiro.
—Yo pensaba que te mordían y te mataban al momento.
—No siempre. Mira, el vampiro pasa toda su existencia buscando a un compañero. Puede tardar siglos en encontrarlo. Pero cuando lo descubre, ya es para siempre.
—Dos vampiros juntos debe ser algo terrible.
—No te creas, a veces se apaciguan y les da por alimentarse solo de sangre de animales.
—Yo, por si acaso, no quiero encontrarme con ninguno.
—No creo que en Cuba haya alguno, viven sobre todo en el continente.
Lo más asombroso es que parecía que estaban hablando en serio.

jueves, 22 de diciembre de 2011

La Sabrosa

Hace un tiempo escribí aquí mismo, no sé si lo recuerdan, un post sobre una guarapera de Violeta, muy ineficiente, que tenía un nombre bastante peculiar: Esfuerzo decisivo. Pues bien, ahora regresé allá y la encontré abierta, desde bien temprano hasta casi el anochecer. Nunca falta el guarapo, ni la sonrisa de quien te lo vende. Le pregunto a Leonardo por el cambio y me dice: “es que ahora es un negocio particular”. Pues si van a mejorar como mejoró esta, que no quede una sola guarapera estatal en Cuba, digo yo. Los dueños, obviamente, le cambiaron el nombre. Ahora se llama La Sabrosa.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Fonemas y Morfemas

Ivan y Yoan Capote combinan dos exposiciones personales en la Galería Habana… pero los vasos comunicantes entre una y otra son tan marcados que uno las asume como muestra única. Fonemas (de Yoan) y Morfemas (de Ivan) son intencionadas proposiciones a la reflexión sobre el contexto social y nuestra muy particular visión del mundo. No exentas de cierto humor algo ácido, se zambullen en temas una y otra vez visitados (la burocracia, la demagogia, la hipocresía…) con una fuerte vocación conceptual. El punto de partida es siempre el individuo y sus sensaciones, a partir de ahí se establece una dimensión simbólica por momentos muy evidente.

En la imagen: Demagogia (2011, bronce bruñido y accesorios de lavamanos), de Yoan Capote.

Una nota y más fotos en el portal Cubasí

martes, 13 de diciembre de 2011

Amor y solfeo

Escuché por primera vez, hace unos pocos años, la deliciosa interpretación que hacía Elena Burke de Amor y solfeo, una cancioncilla de los años sesenta que, como tantas de esos años —y de ahora también— era para pasar el rato sin hacerle demasiado caso a lo que decía. Imagínense, que su “tesis” era que para poder amar de verdad había que aprender a solfear. Este era el estribillo: En el amor/ la parte principal/ es el solfeo/ porque si no/ ¡qué mal te veo!... Por suerte, la melodía era pegajosa. Y Elena la cantaba con mucha gracia. Yo, sin embargo, conozco la canción muy de antes, desde que tenía uso de razón. Mi papá la solía cantar las mañanas en que despertaba contento (que eran casi todas), mientras nos preparaba el desayuno. Solo que él le hacía un pequeño cambio a la letra: En el amor/ la parte principal/ es no ser feo/ porque si no/ ¡qué mal te veo! Hay que reconocer que esa versión tenía mucho más sentido.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Nicanor Parra, Cervantes

Nicanor Parra ha escrito poemas y también antipoemas, un concepto que ha defendido todos estos años. Una vez dijo, a propósito de su obra: "Durante medio siglo la poesía fue el paraíso del tonto solemne hasta que vine yo y me instalé con mi montaña rusa". Hablar así de la poesía parece un poco extremo, pareciera que Nicanor menosprecia tantos poetas y lectores. Pero en lo segundo sí que tiene razón, lo suyo es tan súbito como una montaña rusa, sus antipoemas están llenos de saltos, caídas libres, curvas pronunciadas. A Nicanor le interesó burlarse de todo lo que para mucha gente era intocable: dinamitó, con los giros populares, estructuras y convenciones. Hoy le otorgaron el Premio Cervantes, a sus 97 años. Quizás sus epígonos no han alcanzado demasiado reconocimiento, pero él mismo armó un buen revuelo.

PD: Nicanor Parra, por cierto, además de poeta, es físico y mecánico...