martes, 27 de marzo de 2012

La soledad de la primera bailarina

La foto me ha impresionado. La bailarina toma un descanso después de una agotadora sesión de ensayos. Rectifico: durante una sesión de ensayos, porque dentro de cinco minutos estará repitiendo una y otra vez los mismos pasos, redondeando una posición. Me impresiona la soledad de la primera bailarina. Su vida no ha sido la de cualquier hijo de vecino. Ha debido vencer muchos obstáculos para llegar aquí. Solo unos pocos llegan, poquísimos: uno entre cientos que comenzaron a estudiar ballet en la infancia. Me impresiona el tesón de la primera bailarina, que se entrega a este vertiginoso ejercitar, físico y hasta violento, con la esperanza de transformarlo en arte. La primera bailarina luce cansada. Pero seguirá ensayando.

En la imagen: Viengsay Valdés, primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba, en un ensayo. Foto: Lester Vila.

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